En mi último viaje a Santiago, cinco maravillosos días que compartí con mi pareja en esa ciudad, cuando llego el último día nos acercamos de nuevo a la plaza del Obradoiro para despedirnos de ese majestuoso lugar presidido por la catedral y el Palacio de Rajoy.
De camino hacia allí, me encontré en un banco uno de esos libros que la gente deja para intercambio, era la "Nave de los locos" de Cristina Peri Rossi, premio Miguel de Cervantes en el 2021 entre muchos otros,
Ojeé las primeras paginas y me pareció una obra poéticamente-barroca y dentro de la compleja belleza de su estructura me fui imposible terminar de leerla porque no conectaba con los personajes y me pregunte si yo seria capaz de escribir, algo bello y sencillo, sin emular por supuesto a la gran Cristina pero sí algo que llegara con sencillez al lector.
Nos sentamos en el suelo de la plaza como siempre que visito la ciudad, a observar el paso continuo de turistas y peregrinos
Un poco más adelante me quede observando curiosa la estampa de lo que parecía un padre junto con un niño de unos ocho o nueve años junto con sus mochilas. El niño jugueteaba con un cachorro que saltaba feliz a su alrededor mientras el que sin duda era la figura paterna ,charlaba amigablemente con un sacerdote de los de sotana, que estaba acuclillado junto a él
Solo vi dos mochilas y dos bordones una grande y una pequeña que supuse del niño, Mire buscando una figura femenina pero no la vi y mi cabeza empezó a pergeñar la historia de este padre y este hijo que habían hecho el Camino de Santiago en solitario. Incluí al sacerdote e inventé porqué viajaban los dos solos,,,¿de donde venían, huían de algo, que buscaban en Santiago...?

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